ISSN: 2806-5697  
Vol. 7 – Núm. E1 / 2026  
Bioseguridad en el Manejo de pacientes infectocontagiosos en la ciudad de  
Portoviejo  
Biosafety in the Management of Infectious Patients in the City of Portoviejo  
Biossegurança no tratamento de pacientes infecciosos na cidade de Portoviejo  
Guerra Bustamante Carlos Alfredo1  
Instituto Superior Tecnológico Portoviejo  
Zambrano Santos Roberth Olmedo2  
Instituto Superior Tecnológico Portoviejo  
Como citar:  
Guerra Bustamante, C, A., Zambrano Santos, R, O. (2026). Bioseguridad en el Manejo de  
pacientes infectocontagiosos en la ciudad de Portoviejo. Código Científico Revista de  
Investigación, 7(E1), 1644-1662.  
Recibido: 28/01/2026  
Aceptado: 25/02/2026  
Publicado: 31/03/2026  
pág. 1644  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
Resumen  
El presente artículo tiene como objetivo analizar la transmisión de enfermedades  
infectocontagiosas en centros de salud representa un riesgo significativo tanto para los  
pacientes como para el personal sanitario, principalmente cuando no se cumplen  
adecuadamente las normas de bioseguridad establecidas. Este problema es especialmente  
relevante en el Dispensario Municipal de Portoviejo, donde la falta de cumplimiento puede  
comprometer la calidad de la atención y la seguridad laboral. En este contexto, esta  
investigación es para examinar el grado de cumplimiento de dichas normas en el manejo de  
pacientes infectocontagiosos por parte del personal de salud. Para ello, se empleó una  
metodología cuantitativa basada en una encuesta estructurada con escala tipo Likert, aplicada a  
60 profesionales de salud, entre médicos y enfermeros que laboran en el dispensario. El estudio  
evaluó cinco dimensiones clave: uso de equipo de protección personal, lavado de manos antes y  
después del contacto con pacientes, manejo adecuado de desechos contaminados, participación  
en capacitaciones sobre bioseguridad y aplicación de los protocolos establecidos por el  
Ministerio de Salud Pública. Los resultados evidencian un cumplimiento parcial, destacando  
deficiencias especialmente en el lavado de manos y en la asistencia a capacitaciones continuas,  
lo que implica un riesgo potencial para la salud pública. Se concluye que es necesario fortalecer  
la formación, supervisión y provisión de recursos para promover una cultura institucional  
efectiva en bioseguridad y prevenir infecciones nosocomiales.  
Palabras claves: Bioseguridad; pacientes infectocontagiosos; personal de salud; equipo de  
protección personal; prevención de infecciones.  
Abstract  
Este artigo tem como objetivo analisar como a transmissão de doenças infeciosas nas unidades  
de saúde representa um risco significativo tanto para os doentes como para os profissionais de  
saúde, especialmente quando os protocolos de biossegurança estabelecidos não são  
adequadamente seguidos. Este problema é particularmente relevante no Dispensário Municipal  
de Portoviejo, onde o incumprimento pode comprometer a qualidade do serviço e a segurança  
no trabalho. Neste contexto, esta investigação examina o grau de adesão a estes protocolos na  
gestão de doentes com doenças infeciosas por parte dos profissionais de saúde. Para tal, foi  
empregue uma metodologia quantitativa, baseada num questionário estruturado com escala de  
Likert, aplicado a 60 profissionais de saúde, incluindo médicos e enfermeiros, que trabalham no  
dispensário. O estudo avaliou cinco dimensões principais: utilização de equipamento de  
proteção individual, lavagem das mãos antes e depois do contacto com os doentes, gestão  
adequada dos resíduos contaminados, participação em formação de biossegurança e aplicação  
dos protocolos estabelecidos pelo Ministério da Saúde. Os resultados mostram uma  
conformidade parcial, evidenciando deficiências principalmente na lavagem das mãos e na  
participação em formação contínua, o que implica um potencial risco para a saúde pública.  
Conclui-se que é necessário reforçar a formação, a supervisão e a disponibilização de recursos  
para promover uma cultura institucional eficaz de biossegurança e prevenir as infeções  
hospitalares.  
Palavras-chave: Biossegurança; doentes infecciosos; profissionais de saúde; equipamento de  
proteção individual; prevenção de infeções.  
Resumo  
pág. 1645  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
Este artigo tem como objetivo analisar como a transmissão de doenças infecciosas em unidades  
de saúde representa um risco significativo tanto para pacientes quanto para profissionais de  
saúde, especialmente quando os protocolos de biossegurança estabelecidos não são  
adequadamente seguidos. Este problema é particularmente relevante no Dispensário Municipal  
de Portoviejo, onde o descumprimento pode comprometer a qualidade do atendimento e a  
segurança no trabalho. Neste contexto, esta pesquisa examina o grau de adesão a esses  
protocolos no manejo de pacientes com doenças infecciosas por parte dos profissionais de  
saúde. Foi empregada uma metodologia quantitativa, baseada em um questionário estruturado  
com escala Likert, aplicado a 60 profissionais de saúde, incluindo médicos e enfermeiros que  
atuam no dispensário. O estudo avaliou cinco dimensões principais: uso de equipamentos de  
proteção individual, lavagem das mãos antes e depois do contato com pacientes, manejo  
adequado de resíduos contaminados, participação em treinamentos de biossegurança e  
aplicação dos protocolos estabelecidos pelo Ministério da Saúde Pública. Os resultados  
mostram adesão parcial, evidenciando deficiências principalmente na lavagem das mãos e na  
participação em treinamentos contínuos, o que representa um risco potencial para a saúde  
pública. Conclui-se que é necessário fortalecer o treinamento, a supervisão e o fornecimento de  
recursos para promover uma cultura institucional eficaz de biossegurança e prevenir infecções  
hospitalares.  
Palavras-chave: Biossegurança; pacientes infecciosos; profissionais de saúde; equipamentos  
de proteção individual; prevenção de infecções.  
Introducción  
El brote de la enfermedad infectocontagiosa denominada Covid-19, ha trastocado la  
vida de los humanos en el planeta, con repercusiones en todos los ámbitos y con una  
propagación y mortalidad sin precedentes en la historia actual. Esta enfermedad se dio en  
Wuhan una ciudad de China, el lugar donde se rastrearon los primeros casos fue en un mercado  
de mariscos y animales de la misma ciudad, algunos investigadores manifiestan que esta cepa  
pudo provenir de murciélagos, es por ello, que existe la posibilidad que desde ahí el virus se  
expandiera a los humanos (1).  
En el Ecuador el virus se ha expandido rápidamente y las cifras de contagios crecen  
cada día, por otro lado, las cifras oficiales de fallecidos igualmente aumentan (1). Debido a esta  
situación, las autoridades correspondientes se han visto en la obligación de tomar medidas de  
protección para todos los ciudadanos. Una de las normas de bioseguridad que se implementó  
pág. 1646  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
por la existencia de la pandemia fue el confinamiento social para poder salvaguardar la salud de  
las personas (2).  
La salud pública enfrentó en 2020 un reto sin precedentes con la llegada de la  
COVID-19, enfermedad emergente caracterizada por alta transmisibilidad y ausencia de  
tratamiento específico o vacuna. En Este escenario, el personal sanitario de servicios  
hospitalarios urbanos, como los de Portoviejo, estuvo expuesto a un riesgo ocupacional elevado  
por el manejo directo de pacientes infectocontagiosos. El problema científico radica en evaluar  
si la implementación de las medidas de bioseguridad oficiales fue adecuada para prevenir  
contagios intrainstitucionales, y en identificar las barreras operativas (disponibilidad de EPP,  
capacitación, infraestructura) que pudieron limitar su efectividad (2).  
La bioseguridad es un enfoque sistemático e integrado para prevenir y controlar riesgos  
derivados de agentes biológicos, buscando proteger la vida humana, animal, ambiental y la  
salud pública. Según la OMS, implica «analizar y gestionar los riesgos relevantes para la vida y  
la salud humana… basándose en vínculos entre sectores».  
Las manifestaciones clínicas frecuentes incluyen fiebre, tos seca, odinofagia, cefalea,  
astenia, mialgia y dificultad respiratoria (3). Los signos y síntomas de la enfermedad Covid-19,  
pueden aparecer entre dos y 14 días después de la exposición al virus (3). Los signos y síntomas  
más comunes pueden incluir fiebre, tos y fatiga. Los primeros síntomas de Covid-19 pueden  
incluir pérdida del gusto o del olfato. (4). (Bioseguridad para enfrentar la COVID 19 en  
Ecuador, 2020)  
El concepto moderno surgió en 1987 como “precauciones universales” del CDC para  
prevenir transmisión del VIH y hepatitis en personal sanitario. Desde entonces se han integrado  
barreras físicas, prácticas de higiene, controles de residuos, vigilancia epidemiológica e  
infraestructura especializada, incluyendo niveles de contención (BSL 1–4)(4). (Perez, 2023)  
pág. 1647  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
La bioseguridad se aplica en atención directa a pacientes: higiene de manos, EPP,  
procedimientos de aislamiento. Reprocesamiento de dispositivos médicos: limpieza,  
esterilización, capacitación del personal (4). Manejo de residuos y lavandería: separación,  
desinfección, eliminación segura. Laboratorios clínicos y microbiología: niveles de contención  
según tipo de agente. Ambientes hospitalarios críticos (quirófanos, UCI): zonificación,  
edificios y procedimientos especializados (4). (Escobar, 2021)  
Los pacientes infectocontagiosos incluyen aquellos con COVID-19, TB, hepatitis, VIH,  
meningitis. Estas enfermedades se transmiten por vía respiratoria, sanguínea, contacto directo o  
fómites. El SARS-CoV-2, en particular, señaló la importancia de las medidas de bioseguridad  
en consulta, emergencia y hospitalización (5). (Lema, 2024)  
La exposición involuntaria a contagios puede generar infecciones nosocomiales:  
adquiridas por pacientes o trabajadores durante la atención accidentes ocupacionales:  
pinchazos, exposiciones a fluidos, subregistro frecuente impacto psicosocial: estrés, burnout y  
acoso, afectando adherencia a protocolos Costos humanos y financieros: prolongación de  
hospitalizaciones, fallecimientos y carga sobre el sistema sanitario (5). (oms.com, 2024)  
Actualmente, sin un tratamiento curativo o vacunas totalmente efectivas disponibles, la  
mejor estrategia colectiva para hacer frente al Covid-19 es controlar la fuente de infección. En  
este sentido, se ha demostrado que, cumpliendo las medidas básicas de prevención de  
enfermedades, propuestas por la OMS, se puede lograr reducir el riesgo de transmisión. Entre  
estas, se encuentran (6): Lavado de manos: Se debe adoptar el hábito de lavarse las manos con  
frecuencia, especialmente después del contacto directo con personas enfermas o su entorno. Es  
importante que el lavado se realice durante al menos 20 segundos y con la técnica adecuada que  
garantice la descontaminación de la piel en su totalidad. Higiene respiratoria: Al toser o  
estornudar, la boca debe cubrirse con un pañuelo desechable y desecharse inmediatamente  
pág. 1648  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
después de su uso, o con ropa (con el codo doblado) para evitar que el virus se propague.  
Además, se debe evitar tocarse los ojos, la nariz y la boca con las manos (6).  
En Ecuador, el MSP emitió manuales (2016, 2022) que definen programas de  
bioseguridad, comités asistenciales, petróleo de residuos e infraestructura, alineados con  
lineamientos OPS/CDC. En Portoviejo se han activado protocolos locales (Hospitales  
VerdiꢀCevallos y San Gregorio), junto a donaciones y capacitaciones (7).  
Portoviejo es capital provincial con varios centros (VerdiꢀCevallos, IESS, clínicas  
privadas) que atienden pacientes infectocontagiosos. Durante la pandemia COVID-19, recibió  
donaciones (mascarillas, guantes, visores) que fortalecieron los servicios comunitarios, y se  
implementaron capacitaciones constantes en hospitales e instituciones educativas (7).  
Analizar bioseguridad en Portoviejo responde a una necesidad urgente de documentar  
implementación, recopilar barreras, mejorar procesos y proteger a trabajadores, pacientes y  
comunidad (7). Un enfoque sistémico permitirá fortalecer la toma de decisiones locales e  
incrementar resiliencia de los servicios de salud (8).  
En Ecuador, el Reglamento Sustitutivo para el Manejo Adecuado de Desechos  
Infecciosos (Registro Oficial No.ꢀ338, de 10 de diciembre de 2010) establece obligaciones para  
todos los establecimientos de salud: desde la generación hasta disposición final de desechos  
peligrosos. Estas normas facultan a los gobiernos locales —como el GAD Municipal de  
Portoviejo— a certificar el cumplimiento normativo mediante ordenanzas específicas (8). La  
ordenanza cantonal de Portoviejo exige un plan anual de gestión, clasificación adecuada,  
transporte seguro y capacitación del personal, con sanciones e incentivos para garantizar su  
cumplimiento (8).  
El Manual de Bioseguridad del MSP (2022) define bioseguridad como la aplicación de  
técnicas, equipamiento y formación continua para proteger a trabajadores, pacientes y el  
ambiente en entornos sanitarios. Además, se establece la creación de comités institucionales,  
pág. 1649  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
auditorías, dotación de EPP, sistemas de vigilancia epidemiológica y seguimiento de incidentes  
laborales (8).  
La bioseguridad hospitalaria implica la implementación de precauciones universales (o  
estándar) para prevenir la transmisión de patógenos a través de sangre, aerosoles o contacto  
directo (9).  
El correcto manejo de residuos peligrosos hospitalarios es una piedra angular para  
evitar infecciones y contaminación del entorno. Un estudio en el Hospital Regional Dr. Verdi  
Cevallos Balda (Portoviejo) evaluó su sistema y halló que genera 70,8 kg/sem de residuos  
peligrosos: 33 % biológico-infeccioso, 26 % punzo-cortante, 17 % anatomopatológico, 18 %  
químico y 6 % radiactivo. (10). (B, 2023)  
Las metodologías incluyeron observación directa, entrevistas y listas de verificación, lo  
que permitió identificar fallas operativas y proponer capacitaciones, señalización, mejor  
dotación de contenedores y procesos de envasado según normas (10). Este caso provee un  
ejemplo concreto de cómo implementar mejoras de bioseguridad en contextos locales. (Pereira,  
2020)(10,5)  
En Portoviejo, el personal de limpieza municipal carece frecuentemente de  
equipamiento adecuado y capacitación continua (11). Un estudio en Jipijapa detectó que solo  
un tercio del personal tenía noción clara de los riesgos, lo que compromete la seguridad del  
proceso y de los empleados (11). La emergencia sanitaria por COVID-19 exigió ampliar los  
protocolos hospitalarios. Se reforzaron medidas de higiene de manos, uso obligatorio de  
mascarillas, guantes, gafas/face shields, batas impermeables y capacitación específica (12). Las  
normas OMS destacaron el riesgo de transmisión por aerosoles y contacto, recomendando  
ventilación adecuada y distanciamiento físico.También se implementaron sistemas de triage,  
circuitos diferenciados de flujo, áreas COVID con presión negativa, definición clara de áreas  
“calientes” vs. “frías”, y rutas claras de eliminación de residuos infectados (13). El Hospital  
pág. 1650  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
Verdi Cevallos debió reconvertirse parcialmente, reforzando espacios de aislamiento y  
procesos de lavado de manos eficientes. (solorzano, 2021)  
Estos datos señalan la necesidad de incorporar en planes de bioseguridad elementos de  
apoyo psicológico, rotaciones, espacios de descanso y canales seguros para reportar acoso  
laboral (13).  
El uso de herramientas geoespaciales como el kriging permitió identificar en Portoviejo  
zonas con mayor concentración viral, facilitando decisiones sobre ubicación de áreas de  
aislamiento, campañas de vacunación y puntos de desinfección (13). Estas tecnologías  
representan una innovación para la gestión sanitaria local, complementando medidas  
tradicionales.Asimismo, se han evaluado herramientas digitales para control de incidentes y  
auditorías, con aplicaciones móviles que monitorean cumplimiento de protocolos de higiene,  
disponibilidad de EPP y respuesta ante eventos adversos (13).  
La bioseguridad institucional va más allá del uso de EPP: implica sistemas integrales  
que conectan aspectos legales, gestión de residuos, bienestar del personal, capacitación y  
tecnología. En Portoviejo, la evidencia existente ilustra fortalezas y debilidades palpables,  
situando la ciudad en una posición ideal para consolidar buenas prácticas y fortalecer resiliencia  
frente a futuras amenazas sanitarias (14).  
El 31 de diciembre de 2019, la OMS fue alertada sobre casos de neumonía de origen  
desconocido en Wuhan, China. En enero de 2020, se identificó un nuevo coronavirus,  
SARS-CoV-2, como agente causal, iniciando una acelerada expansión global que llevó a la  
declaración de pandemia en marzo de ese año. El virus se caracterizó por su elevada capacidad  
de transmisión, generando importantes crisis sanitarias, sociales y económicas en todo el  
mundo (15).  
Ecuador fue uno de los primeros países latinoamericanos gravemente afectadosꢀ—ꢀcon  
hospitales colapsados, escasez de insumos y elevadas tasas de mortalidad desde principios de  
pág. 1651  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
2020. En respuesta, el MSP implementó acciones como otorgar kits de diagnóstico, adoptar  
medidas de confinamiento y capacitar personal de salud dentro de un Plan de Vacunación que  
comenzó en enero de 2021. Este contexto evidencia la fragilidad del sistema ante emergencias  
infecciosas, y subraya la vital importancia de una estrategia robusta de bioseguridad (15).  
(Ortiz, 2022)  
La bioseguridad hospitalaria se define como el conjunto de normas, protocolos y  
tecnologías destinados a proteger al personal, pacientes y medio ambiente de agentes  
biológicos potencialmente peligrosos (Prensa, 2024). Entre sus componentes básicos destacan  
la higiene de manos, el uso de EPP, protocolos de aislamiento según la vía de transmisión, y  
sistemas de ventilación adecuados (16). Su objetivo principal es prevenir infecciones  
intrahospitalarias (IAAS) y riesgos ocupacionales para el personal de salud. (Loor, 2023)  
Estudios locales —por ejemplo, en la provincia de Manabí— identifican brechas  
importantes en el conocimiento y aplicación de medidas de bioseguridad. Solo el 65ꢀ% del  
personal estaba adecuadamente formado, y se detectaron incumplimientos en el uso de gafas  
protectoras y reciclaje de EPP. La evidencia en Ecuador reporta un impacto significativo de  
IAAS y accidentes por exposición ocupacional, especialmente en laboratorio y servicios de  
terapia. Asimismo, se ha resaltado la alta carga emocional, con niveles de burnout superiores al  
50ꢀ%, y casos de hostigamiento asociados al uso de EPP (16).  
Estos elementos demuestran que, sin una consolidación integral de bioseguridad, los  
esfuerzos por proteger la salud pueden verse debilitados y comprometer la seguridad de  
trabajadores y pacientes (17).  
Portoviejo, capital de la provincia de Manabí, alberga centros de referencia como los  
hospitales Verdi Cevallos y San Gregorio. Durante la emergencia COVID-19 adoptaron  
medidas como triaje respiratorio, áreas de aislamiento y capacitaciones activas, aunque  
persistieron debilidades como dotación irregular de EPP y monitoreo limitado (17).  
pág. 1652  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
Comprender la implementación real de la bioseguridad en este entorno permite identificar  
barreras contextuales y estructurar propuestas concretas de mejora (18).  
El aprendizaje continuo resultó esencial para manejar una enfermedad desconocida. En  
Ecuador se incorporaron protocolos de actualización para el personal de salud, además de la  
autorización de ciertos fitofármacos (equinácea, andrographis) como tratamiento  
complementario frente a complicaciones respiratorias vinculadas al COVID-19 (19). Sin  
embargo, la evidencia científica disponible sobre su eficacia aún es limitada, y su regulación  
varía entre centros y regiones (19). (Cedeño, 2023)  
Este artículo busca evaluar la implementación de medidas de bioseguridad en centros de  
salud de Portoviejo durante la pandemia COVID-19, con el propósito de identificar fortalezas,  
debilidades y oportunidades de mejora (19).  
A raíz de la pandemia, la cultura organizacional en los establecimientos de salud tuvo  
que adaptarse con rapidez (20). La bioseguridad ya no podía concebirse como un conjunto de  
protocolos estáticos, sino como una actitud institucional y profesional permanente. En este  
sentido, la formación continua, la comunicación efectiva entre niveles jerárquicos, y la  
disponibilidad real de insumos se volvieron elementos clave para el éxito de cualquier  
estrategia de control (20).  
Numerosos estudios han demostrado que el éxito de las medidas de bioseguridad está  
directamente relacionado con la conciencia del riesgo por parte del personal, el compromiso de  
las autoridades institucionales y la evaluación constante de resultados (20). Las capacitaciones  
no deben limitarse al personal clínico; también deben abarcar a personal administrativo, de  
limpieza, transporte, mantenimiento y vigilancia, ya que todos estos actores forman parte de la  
cadena de prevención (21). (Aimara, 2022)  
Además, la pandemia evidenció la necesidad de contar con datos en tiempo real, por lo  
que muchas instituciones incorporaron sistemas digitales de vigilancia epidemiológica y  
pág. 1653  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
trazabilidad de exposiciones laborales, así como aplicaciones móviles para registrar la  
disponibilidad y uso de EPP (21). Estas innovaciones tecnológicas no solo optimizan el  
cumplimiento normativo, sino que permiten tomar decisiones más rápidas y efectivas ante  
brotes infecciosos.  
Por ello, un enfoque sistémico, que integre infraestructura, tecnología, educación y  
bienestar emocional, se vuelve crucial para mantener una cultura de bioseguridad sostenible a  
largo plazo. En ciudades intermedias como Portoviejo, donde los recursos pueden ser limitados,  
este tipo de enfoque permitirá cerrar brechas y garantizar un entorno sanitario más seguro para  
toda la comunidad (21).  
Metodología  
La presente investigación se desarrolló bajo un enfoque mixto, que combina elementos  
cuantitativos y cualitativos para alcanzar una comprensión integral del cumplimiento de las  
normas de bioseguridad en el manejo de pacientes infectocontagiosos. El componente  
cuantitativo se enfocó en la recolección de datos mediante encuestas estructuradas, mientras  
que el cualitativo se sustentó en la observación directa no participante dentro del entorno  
clínico. Esta metodología mixta permitió no solo medir comportamientos y percepciones, sino  
también contrastarlos con las condiciones reales observadas en el campo.  
En cuanto al diseño de la investigación, esta fue de tipo transversal, ya que la  
recolección de datos se realizó en un único momento determinado del tiempo, permitiendo  
obtener una “fotografía” representativa del estado actual de las prácticas de bioseguridad en el  
dispensario Municipal, ubicado en la ciudad de Portoviejo.  
Se utilizaron tanto métodos teóricos como empíricos. Entre los métodos teóricos, se  
aplicaron el descriptivo, para caracterizar el cumplimiento de las medidas de bioseguridad, y el  
análisis síntesis, para descomponer la información en categorías analíticas y posteriormente  
pág. 1654  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
integrarlas en conclusiones generales. En el plano empírico, se empleó la observación directa  
no participante como técnica cualitativa para registrar el comportamiento del personal en  
relación con el uso del equipo de protección personal, la higiene de manos, y el manejo de  
residuos. Asimismo, se aplicó una encuesta estructurada cerrada, compuesta por 10 preguntas,  
dirigida únicamente a médicos y enfermeros del dispensario.  
La encuesta fue elaborada utilizando una escala tipo Likert de cinco puntos, que mide la  
frecuencia con la que los profesionales aplican determinadas prácticas de bioseguridad (1 =  
Nunca; 2 = Rara vez; 3 = A veces; ; 4 = Siempre). Esta estructura de preguntas cerradas permite  
un procesamiento estadístico eficiente a través del software SPSS, facilitando el análisis de  
tendencias, frecuencias y correlaciones.  
Las técnicas utilizadas incluyeron la lista de cotejo para observación y el formulario de  
encuesta estructurada para la recolección de datos cuantitativos. La encuesta se aplicó de forma  
presencial, garantizando que los participantes comprendieran el propósito del estudio y el  
contenido de cada ítem. No se incluyeron preguntas abiertas con el fin de asegurar la  
homogeneidad de los datos y su adecuada codificación estadística.  
La población objeto de estudio estuvo conformada por médicos y enfermeros que  
laboran en el dispensario Municipal. No se incluyó personal administrativo, técnico u otro tipo  
de trabajadores. Dado que el número total de profesionales no supera las 100 personas, no fue  
necesario aplicar una técnica de muestreo probabilístico. En consecuencia, se trabajó con la  
totalidad de la población accesible en el momento de la recolección de datos.  
En cuanto a los aspectos éticos, se declara que no existe conflicto de intereses por parte  
del investigador. Todos los participantes fueron informados del objetivo del estudio y fueron  
informados antes de responder la encuesta. Se garantizó la confidencialidad de la información  
recolectada, y los datos serán custodiados por la autora durante un período de 12 eses  
posteriores a la finalización del estudio. Para proteger la identidad de los participantes, todos  
pág. 1655  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
los datos fueron anonimizados mediante la asignación de códigos alfanuméricos, técnica que  
permite mantener la trazabilidad de los registros sin comprometer la privacidad individual.  
Esta metodología robusta y adaptada al contexto específico del dispensario permite  
generar resultados relevantes para fortalecer las prácticas de bioseguridad y contribuir a la  
prevención de riesgos en la atención de pacientes infectocontagiosos.  
Resultados  
Una vez aplicado el cuestionario a los pacientes, los resultados fueron los siguientes:  
Tabla 1.  
Uso de equipo de protección personal completo  
Frecuencia de uso  
Frecuencia (n)  
Porcentaje (%)  
5.0%  
Nunca  
3
Rara vez  
A veces  
7
11.7%  
20  
30  
60  
33.3%  
Siempre  
50.0%  
Total  
100.0%  
Fuente: Personal de salud del Dispensario Municipal de Portoviejo  
En cuanto al uso del equipo de protección personal completo, los resultados muestran  
una variedad de prácticas dentro del personal de salud. Algunos profesionales indicaron que  
siempre lo utilizan, lo que refleja un compromiso adecuado con las normas de bioseguridad. Sin  
embargo, también hubo respuestas que señalan un uso ocasional, es decir, que solo lo emplean a  
veces, lo cual sugiere cierta falta de constancia. Además, se registraron casos en los que se  
mencionó que el equipo de protección personal rara vez es utilizado, e incluso algunos  
afirmaron que nunca lo emplean. Estas respuestas evidencian una brecha en la aplicación  
rigurosa de los protocolos, lo que representa un riesgo potencial tanto para los trabajadores  
como para los pacientes, y destaca la importancia de fortalecer la capacitación y supervisión en  
el área de bioseguridad.  
pág. 1656  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
Tabla 2.  
Lavado de manos antes y después del contacto con el paciente  
Frecuencia de participación  
Frecuencia (n)  
Porcentaje (%)  
16.7%  
Nunca  
10  
12  
18  
20  
Rara vez  
A veces  
Siempre  
20.0%  
30.0%  
33.3%  
Fuente: Personal de salud del Dispensario Municipal de Portoviejo  
Respecto al lavado de manos antes y después del contacto con el paciente, las respuestas  
revelan diferencias significativas en la adherencia a esta práctica fundamental de bioseguridad.  
Algunos profesionales afirmaron que siempre realizan el lavado de manos en los momentos  
adecuados, lo cual demuestra un compromiso con la prevención de infecciones. No obstante,  
otros indicaron que solo a veces lo hacen, lo que evidencia una falta de regularidad. También  
hubo quienes manifestaron que rara vez cumplen con esta medida, e incluso se registraron  
respuestas que señalaron que nunca se lleva a cabo. Esta variabilidad pone en evidencia la  
necesidad de reforzar el cumplimiento de los protocolos básicos de higiene, especialmente  
considerando el riesgo de transmisión cruzada en entornos clínicos.  
Tabla 3.  
Frecuencia de desecho correcto  
Frecuencia de desecho correcto  
Frecuencia (n)  
Porcentaje (%)  
Nunca  
2
3.3%  
Rara vez  
A veces  
Siempre  
Total  
5
8.3%  
25  
28  
60  
41.7%  
46.7%  
100.0%  
Fuente: Personal de salud del Dispensario Municipal de Portoviejo  
En relación con la frecuencia del desecho correcto de los residuos, se observó que una  
parte del personal indicó que siempre cumple con esta práctica, lo cual es un aspecto positivo  
dentro del manejo de los desechos biosanitarios. Sin embargo, también se identificaron  
respuestas que reflejan una conducta intermitente, ya que algunos profesionales afirmaron  
hacerlo solo a veces. De manera más preocupante, hubo casos donde se manifestó que esta  
acción se realiza rara vez o nunca, lo que evidencia debilidades importantes en la aplicación de  
pág. 1657  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
los protocolos establecidos para el manejo adecuado de residuos clínicos. Estas respuestas  
subrayan la necesidad de reforzar el monitoreo, la formación continua y la responsabilidad  
institucional en torno a la gestión segura de los desechos.  
Tabla 4.  
Participación en capacitaciones sobre bioseguridad  
Frecuencia de participación  
Frecuencia (n)  
Porcentaje (%)  
16.7%  
20.0%  
Nunca  
10  
12  
18  
20  
60  
Rara vez  
A veces  
Siempre  
Total  
30.0%  
33.3%  
100.0%  
Fuente: Personal de salud del Dispensario Municipal de Portoviejo  
En cuanto a la participación en capacitaciones sobre bioseguridad, las respuestas  
reflejan un nivel de asistencia variable entre los profesionales de salud. Algunos afirmaron que  
siempre participan en estas jornadas formativas, lo cual contribuye a mantener actualizados sus  
conocimientos y prácticas en el manejo seguro de pacientes. Sin embargo, otros mencionaron  
que solo a veces asisten, lo que puede generar vacíos en la aplicación de protocolos. De forma  
preocupante, también se reportaron casos donde los participantes indicaron que rara vez o  
incluso nunca han sido parte de este tipo de capacitaciones. Esta situación pone en evidencia la  
necesidad de fortalecer las estrategias institucionales para garantizar una formación continua y  
obligatoria en temas de bioseguridad.  
Tabla 5.  
Aplicación de protocolos del MSP  
Frecuencia de participación  
Nunca  
Frecuencia (n)  
0
Porcentaje (%)  
0.0 %  
Rara vez  
A veces  
Siempre  
TOTAL  
6
10.0 %  
23.3 %  
66.7 %  
100.0 %  
14  
40  
60  
Fuente: Personal de salud del Dispensario Municipal de Portoviejo  
En relación con la aplicación de los protocolos del Ministerio de Salud Pública, las  
respuestas muestran que la mayoría del personal siempre sigue las directrices establecidas, lo  
que favorece un manejo adecuado y seguro en la atención a los pacientes. No obstante, hay un  
grupo que solo a veces cumple con estos protocolos, lo que podría afectar la uniformidad y  
pág. 1658  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
efectividad de las prácticas de bioseguridad. Además, un sector pequeño indica que rara vez  
aplica las normas, lo que representa un riesgo potencial para la seguridad tanto del personal  
como de los pacientes. Cabe destacar que no se registraron respuestas que indiquen que el  
protocolo nunca se aplica, lo cual es positivo. Estos hallazgos reflejan la importancia de  
mantener y fortalecer las acciones institucionales para asegurar la aplicación constante y  
efectiva de los protocolos por parte de todo el equipo de salud.  
Discusión  
Los resultados obtenidos en este estudio evidencian que, aunque existe un compromiso  
parcial en la aplicación de medidas de bioseguridad en el Dispensario Municipal de Portoviejo,  
persisten importantes desafíos que afectan la protección tanto del personal sanitario como de  
los pacientes. La práctica del uso del equipo de protección personal (EPP) completo mostró que  
solo la mitad de los encuestados lo utiliza siempre, mientras que un porcentaje considerable  
admite hacerlo de forma intermitente o no usarlo, situación que coincide con investigaciones  
previas que señalan que la adherencia al uso correcto del EPP puede verse limitada por factores  
como la disponibilidad de insumos, falta de capacitación y baja percepción del riesgo.  
La higiene de manos, reconocida internacionalmente como una de las intervenciones  
más efectivas para la prevención de infecciones, mostró un cumplimiento subóptimo. Solo un  
tercio del personal realiza el lavado de manos siempre antes y después del contacto con el  
paciente, mientras que una proporción significativa rara vez o nunca lo hace. Estos hallazgos  
concuerdan con reportes anteriores que indican que las barreras para una correcta higiene  
incluyen la sobrecarga laboral, la falta de infraestructura adecuada y la escasa supervisión. En  
cuanto al manejo adecuado de desechos clínicos, aunque cerca del 47% cumple siempre con el  
protocolo, casi la misma proporción lo realiza de forma inconsistente, lo cual puede representar  
un riesgo ambiental y sanitario. La correcta disposición de residuos es fundamental para evitar  
pág. 1659  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
la contaminación cruzada y proteger a la comunidad, por lo que estas deficiencias resaltan la  
urgencia de implementar mecanismos de control y capacitaciones más efectivas.  
Finalmente, el dato positivo es que la mayoría del personal afirmó aplicar siempre los  
protocolos del Ministerio de Salud Pública (MSP), aunque no se puede pasar por alto que un  
porcentaje relevante lo hace solo parcialmente. Esto revela que, a pesar de contar con  
normativas claras, su cumplimiento no es uniforme, probablemente debido a factores  
organizacionales o individuales que deben ser abordados mediante supervisión y liderazgo  
efectivo.  
Conclusión  
Los resultados del estudio revelan que, si bien existe un nivel aceptable de  
cumplimiento en la aplicación de los protocolos del Ministerio de Salud Pública y en el uso del  
equipo de protección personal, aún persisten brechas significativas en la adherencia constante a  
estas medidas, lo cual puede comprometer la seguridad tanto del personal sanitario como de los  
pacientes. Esto subraya la necesidad de implementar estrategias institucionales que aseguren la  
continuidad y rigurosidad en la aplicación de los estándares de bioseguridad.  
La práctica irregular del lavado de manos antes y después del contacto con el paciente,  
junto con deficiencias en el manejo adecuado de desechos clínicos, reflejan áreas críticas que  
requieren atención prioritaria. Estas conductas inadecuadas pueden incrementar el riesgo de  
transmisión de agentes infecciosos, por lo que es fundamental reforzar la capacitación y  
supervisión, además de garantizar la disponibilidad de recursos e infraestructura adecuada para  
facilitar el cumplimiento de estas prácticas.  
La baja participación sistemática en capacitaciones sobre bioseguridad indica una  
oportunidad significativa para mejorar el conocimiento y la sensibilización del personal de  
salud. La implementación de programas educativos continuos, acompañados de evaluaciones y  
pág. 1660  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
seguimiento, es esencial para fortalecer las competencias del personal, promover una cultura  
organizacional orientada a la prevención y minimizar los riesgos asociados al manejo de  
pacientes infectocontagiosos.  
Referencias bibliográficas  
Aimara, L. (11 de 10 de 2022). redilat. Retrieved 23 de 07 de 2025, from redilat:  
B, K. S. (28 de 07 de 2023). blog. Retrieved 23 de 07 de 2025, from blog:  
bioseguridad  
Bioseguridad para enfrentar la COVID 19 en Ecuador. (05 de 02 de 2020).  
Bravo, G. E., Falconí, C. A., & Zambrano, S. R. (2024). Trastornos del aprendizaje. Sinapsis,  
202-234.  
Cedeño, L. (24 de 09 de 2023). techtitute. Retrieved 23 de 07 de 2025, from techtitute:  
afecciones-cardiovasculares-respiratorias?  
utm_source=google&utm_medium=cpc&utm_campaign=20931381512&utm_adgrou  
p=157596926557&utm_ad=687233130700&utm_loc_interest_ms=&utm_lo  
Escobar, N. (21 de 03 de 2021). paho. Retrieved 23 de 07 de 2025, from paho:  
Lema, J. (08 de 09 de 2024). Mayo Clinic. Retrieved 23 de 07 de 2025, from Mayo Clinic:  
causes/syc-20351173  
Loor, F. (19 de 02 de 2023). med vida salud. Retrieved 23 de 07 de 2025, from med vida salud:  
nature-com.translate.goog/articles/s41579-023-00878-2?  
error=cookies_not_supported&code=9e5d2f3e-cf41-4bf7-  
a62b-922c648fe5a5&_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc  
Morales, J., Mero, P., Macías, J., Menéndez, M., Villaccreses, J., & Wila, F. M. (2022). La  
manada (Primera ed.). Portoviejo: El ateneo.  
oms.com. (21 de 12 de 2024). OMS.COM. Retrieved 23 de 07 de 2025, from OMS.COM:  
Ortiz, E. (23 de 09 de 2022). Impacto del covid en el ecuador . Retrieved 23 de 07 de 2025, from  
Impacto  
del  
covid  
en  
el  
ecuador  
:
inexactos-muertes-exceso/  
Pereira, E. P. (12 de 07 de 2020). Ciencia Latina . Retrieved 23 de 07 de 2025, from Ciencia  
Latina  
:
inline=1  
Perez, L. (03 de 11 de 2023). Biosafety. Retrieved 23 de 07 de 2025, from Biosafety:  
background?_x_tr_sl=en&_x_tr_tl=es&_x_tr_hl=es&_x_tr_pto=tc  
pág. 1661  
Volumen 7, Número Especial 1, 2026  
Research Article  
Prensa. (19 de 11 de 2024). Prensa . Retrieved 23 de 07 de 2025, from Prensa :  
hospitalaria-protegiendo-la-salud-de-todos/  
solorzano, K. Y. (15 de 03 de 2021). Revista san gregorio . Retrieved 23 de 07 de 2025, from  
Revista  
san  
gregorio  
:
view/1855  
pág. 1662